
Farmacia
de la Pequeña Bélgica
La renovación de Farmacia Petit Belgique se centró en mejorar la funcionalidad del espacio, utilizando una paleta de colores sutil y sin pretensiones. La estrategia de diseño apuntó a optimizar la distribución interior, preservando las texturas y características auténticas de cada material, desde maderas suaves hasta acabados en piedra natural, dando al espacio un ambiente cálido, acogedor y familiar.
A pesar de la superficie limitada de 70 m², la distribución se reconfiguró estratégicamente para ampliar la entrada y crear una clara separación entre las zonas públicas y técnicas. Los muebles de líneas limpias, las estanterías personalizadas y la iluminación integrada contribuyen a una circulación más eficiente de los clientes, mientras que las opciones de diseño discreto mantienen el carácter íntimo de la farmacia.








